Claude Monet.
La patria no es patrimonio de ninguna fuerza. La patria es el pueblo y nada puede sobreponerse al pueblo sin que corran peligro la libertad y la justicia. Las fuerzas armadas sirven a la patria sirviendo al pueblo. Evita
sábado, 21 de septiembre de 2013
viernes, 20 de septiembre de 2013
jueves, 19 de septiembre de 2013
Entrevista a John William Cooke (1961)
Entrevista
Publicado originalmente en revista "Che" (1961) y reproducido en "Crisis" (1975).
John William Cooke y su esposa, Alicia Eguren, se encuentran en La Habana desde hace más de un año. Ambos forman parte de las milicias y colaboran -al mismo tiempo- en distintas publicaciones cubanas. Che ha entrevistado a Cooke en su residencia, el hotel Riviera. Sus respuestas, sin duda, son de trascendencia por la influencia que ha tenido -y conserva aún- John William Cooke entre las filas peronistas.
-En la Argentina la Revolución Cubana cuenta con apreciable apoyo popular y los esfuerzos de la propaganda reaccionaria -abrumadora y constante- son vanos por contrarrestarlo. ¿A qué razones atribuye esta perspicacia popular, pese a la prensa y agencias internacionales?
-Lo que eso demuestra, en primer lugar, es la madurez de nuestro pueblo, lo arraigado que está en él el sentido de la soberanía nacional. Tengamos en cuenta que esta recolonización de la Argentina es doblemente anacrónica: por producirse en la época de los movimientos de liberación en todo el mundo y por serle impuesta a un país que se había librado de la dominación inglesa y tenía conciencia de lo que significa el ejercicio de la soberanía. La consecuencia es que no solamente la represión es singularmente violenta, sino también la propaganda proimperialista. El pensamiento colonial utiliza el monopolio de la difusión para derramar una catarata de discursos, declaraciones, manifiestos, conferencias, editoriales, solicitadas, pastorales, etc., para confundir a la masa. En el caso de Cuba, sólo se difunden groseras tergiversaciones, embustes y planteos arbitrarios. Sin embargo, las clases populares disciernen lúcidamente y saben que la suerte de la Revolución Cubana incide en su propia suerte.
-Con respecto a Cuba, ¿cuál es la forma que adopta esta táctica de ocultamiento?
-Hay una sucesión de trampas. Todos los datos son falsos, al punto que la mentira de ayer es desmentida por la mentira de hoy. Después se hace una mezcla de los problemas concretos de la nación cubana con los problemas de la Guerra Fría y con las discusiones teóricas en torno al comunismo. Nuestra masa evita esos falseamientos porque va a la médula del problema, o sea, la agresión del imperialismo contra un país hermano que osó liberarse: así no hay forma de equivocarse.
Con motivo de la reciente invasión de gusanos al servicio de los
yanquis, se vio cómo se desvirtuaba el problema planteándolo maliciosamente:
se afirmó que la Revolución es comunista, como si eso fuese lo que
estaba en debate. Un cierto porcentaje de papanatas quedó atrapado
en ese artificioso enigma -ya fuera para coincidir con la tesis
o para discrepar con ella-, lo que implica que, de ser concluyente
la prueba sobre el carácter comunista del gobierno cubano, eso legitimaba
que se agrediese a un país soberano. ¿Quién ha dicho que los Estados
Unidos o los organismos internacionales tienen jurisdicción para
hacer macartismo y determinar cuál régimen tiene derecho a ser respetado
y cuál no?
En cuanto al apoyo de
la Unión Soviética a Cuba, sólo quienes se pliegan al bando de la
oligarquía pueden hablar de "entrega" y demás tonterías semejantes,
porque los cubanos no han delegado ningún atributo de su soberanía
ni han entregado ningún resorte de su economía. ¿Qué eso sirve a
la URSS para hacerse propaganda? ¿Y a los cubanos qué les importa?
Publicado originalmente en revista "Che" (1961) y reproducido en "Crisis" (1975).
John William Cooke y su esposa, Alicia Eguren, se encuentran en La Habana desde hace más de un año. Ambos forman parte de las milicias y colaboran -al mismo tiempo- en distintas publicaciones cubanas. Che ha entrevistado a Cooke en su residencia, el hotel Riviera. Sus respuestas, sin duda, son de trascendencia por la influencia que ha tenido -y conserva aún- John William Cooke entre las filas peronistas.
-En la Argentina la Revolución Cubana cuenta con apreciable apoyo popular y los esfuerzos de la propaganda reaccionaria -abrumadora y constante- son vanos por contrarrestarlo. ¿A qué razones atribuye esta perspicacia popular, pese a la prensa y agencias internacionales?
-Lo que eso demuestra, en primer lugar, es la madurez de nuestro pueblo, lo arraigado que está en él el sentido de la soberanía nacional. Tengamos en cuenta que esta recolonización de la Argentina es doblemente anacrónica: por producirse en la época de los movimientos de liberación en todo el mundo y por serle impuesta a un país que se había librado de la dominación inglesa y tenía conciencia de lo que significa el ejercicio de la soberanía. La consecuencia es que no solamente la represión es singularmente violenta, sino también la propaganda proimperialista. El pensamiento colonial utiliza el monopolio de la difusión para derramar una catarata de discursos, declaraciones, manifiestos, conferencias, editoriales, solicitadas, pastorales, etc., para confundir a la masa. En el caso de Cuba, sólo se difunden groseras tergiversaciones, embustes y planteos arbitrarios. Sin embargo, las clases populares disciernen lúcidamente y saben que la suerte de la Revolución Cubana incide en su propia suerte.
-Con respecto a Cuba, ¿cuál es la forma que adopta esta táctica de ocultamiento?
-Hay una sucesión de trampas. Todos los datos son falsos, al punto que la mentira de ayer es desmentida por la mentira de hoy. Después se hace una mezcla de los problemas concretos de la nación cubana con los problemas de la Guerra Fría y con las discusiones teóricas en torno al comunismo. Nuestra masa evita esos falseamientos porque va a la médula del problema, o sea, la agresión del imperialismo contra un país hermano que osó liberarse: así no hay forma de equivocarse.
-Supongo que Ud. sabrá
que hubo algunos dirigentes peronistas que se "empantanaron".-Eso
demuestra que carecen de capacidad para dirigir nada y que invocan
el nombre del Peronismo en vano. Con el pretexto de que nuestro
gobierno era nazi, se buscó que Estados Unidos hiciese lo mismo
que ahora hace con Cuba: los cipayos pedían la intervención yanqui
y de los organismos como la UN; un canciller uruguayo inventó la
tesis de la "intervención multilateral", que es la que ahora se
quiere resucitar contra los cubanos; se pidió que los países rompiesen
relaciones con nosotros, por no ser "democráticos", etc. Eran los
mismos procedimientos y las mismas personas de aquí y del extranjero
los que se movían para destruir nuestra soberanía. ¡Y cómo ardíamos
de indignación contra el bradenismo y sus servidores! ¡Cómo protestábamos
contra los Jules Dubois, los Figueres, los Haya de la Torre, los
Ravines, contra Braden, Nelson Rockefeller, la gran prensa norteamericana
y continental! Pues bien: todos ésos, y los miles de secuaces, ahora
hacen lo mismo contra Cuba, ayudados por los mismos aliados que
entonces tuvieron en la Argentina, desde los políticos tradicionales
hasta las fuerzas vivas, la intelectualidad cipaya, las damas patricias
y demás escoria enemiga de los descamisados.
¿O es que la UPI, la
AP, el Time, etc., son reptiles cuando nos atacan a nosotros y "objetivos"
cuando atacan a Cuba? Sumarse, aunque sea pasivamente, a esa campaña,
es dar razón retrospectivamente a los vendepatrias: es negarnos
como movimiento nacional-liberador.
-Hay algunos pequeños sectores peronistas influenciados por el "nacionalismo" que son activamente enemigos de la Revolución Cubana.
-Supongo que, en unos cuantos millones como somos, habrá de todo un poco. Hasta que quienes se dejen llevar por un extraño "nacionalismo" que ante algo concreto como el imperialismo que nos asfixia nos quiere hacer pelear contra los enemigos de ese imperialismo. El único nacionalismo auténtico es el que busque liberarnos de la servidumbre real: ése es el nacionalismo de la clase obrera y demás sectores populares, y por eso la liberación de la Patria y la revolución social son una misma cosa, de la misma manera que semicolonia y oligarquía son también lo mismo. Algunos sectores reaccionarios pudieron, en otras épocas, llamarse "nacionalistas" porque coincidían con el pueblo frente a los ataques de nuestra soberanía; ahora no, porque el antiimperialismo ha pasado a ser retórico en ellos, que vuelven a su raíz oligárquica y ante el caso de Cuba quedan al desnudo.
-Hay algunos pequeños sectores peronistas influenciados por el "nacionalismo" que son activamente enemigos de la Revolución Cubana.
-Supongo que, en unos cuantos millones como somos, habrá de todo un poco. Hasta que quienes se dejen llevar por un extraño "nacionalismo" que ante algo concreto como el imperialismo que nos asfixia nos quiere hacer pelear contra los enemigos de ese imperialismo. El único nacionalismo auténtico es el que busque liberarnos de la servidumbre real: ése es el nacionalismo de la clase obrera y demás sectores populares, y por eso la liberación de la Patria y la revolución social son una misma cosa, de la misma manera que semicolonia y oligarquía son también lo mismo. Algunos sectores reaccionarios pudieron, en otras épocas, llamarse "nacionalistas" porque coincidían con el pueblo frente a los ataques de nuestra soberanía; ahora no, porque el antiimperialismo ha pasado a ser retórico en ellos, que vuelven a su raíz oligárquica y ante el caso de Cuba quedan al desnudo.
Como ya quedaron cuando
contribuyeron a la caída del gobierno popular en 1955.
Hay que tener la cabeza
muy hueca para creerse peronista y aceptar a esos teóricos del absurdo,
que combinan las añoranzas del imperio de la hispanidad medieval
con el apoyo práctico al imperio bárbaro norteamericano, y el culto
a gauchos embalsamados con el paternalismo aristócrata frente al
cabecita negra, para oponerse, nada menos, a Fidel Castro. Ocurre
que Castro, a la cabeza de los hombres de la tierra, derrotó a puro
coraje al ejército armado y entrenado por los yanquis para proteger
a la satrapía batistiana; y que cuando los gringos quisieron llevárselo
por delante, los echó de Cuba y les quitó hasta el último dólar,
más de mil millones tenían invertidos en centrales azucareras, fábricas,
empresas, bancos, etc. ¡Qué manera de apagar faroles! Sin embargo,
parece que Fidel no es "nacionalista", porque nunca se dedicó a
predicar el exterminio de estudiantes semitas ni a delatar herejes
incursos en el crimen de marxismo.
-¿Ud. no cree, entonces, que esos defensores de "Occidente" tengan
influencia en su movimiento?
-Solamente entre cierta capa burocrática, que, por otra parte, nunca sirvió para nada, ni en el gobierno ni fuera de él. Ahora hacen méritos para que los dejen participar en el festín político y administrativo del que están excluidos los revolucionarios consecuentes. No hacen más que confirmarle al pueblo lo que éste siempre supo de ellos. Habrá siempre alguna confusión, por éstos que embarullan las cosas y por otros que, debiendo hablar, han callado. Pero el pueblo sabe que desde que Fidel Castro empezó a quitarles a los ricos para darles a los pobres fue la bestia negra (o roja) del continente. Claro que los gansos que creen que el Peronismo es parte del dispositivo de la "civilización y de la democracia occidental" quedan identificados frente a Cuba con los socios de Aciel y de la Bolsa de Comercio, con los socialistas conservadores y los conservadores de la infamia, con los exquisitos del Jockey Club, del Círculo de Armas, con Ascua Sur y las demás agrupaciones de conciencias muertas, con las numerosas instituciones, frentes y agrupaciones gorilas que piden nuestra sangre, con Gainza Paz, el almirante Rojas, el Dr. Vicchi, el brioso Toranzo Montero. Todas esas fuerzas son virulentamente enemigas de la Revolución Cubana, a la que odian tanto como el "régimen depuesto": esas cosas no ocurren por casualidad, y nuestra masa no vive en la luna.
-Solamente entre cierta capa burocrática, que, por otra parte, nunca sirvió para nada, ni en el gobierno ni fuera de él. Ahora hacen méritos para que los dejen participar en el festín político y administrativo del que están excluidos los revolucionarios consecuentes. No hacen más que confirmarle al pueblo lo que éste siempre supo de ellos. Habrá siempre alguna confusión, por éstos que embarullan las cosas y por otros que, debiendo hablar, han callado. Pero el pueblo sabe que desde que Fidel Castro empezó a quitarles a los ricos para darles a los pobres fue la bestia negra (o roja) del continente. Claro que los gansos que creen que el Peronismo es parte del dispositivo de la "civilización y de la democracia occidental" quedan identificados frente a Cuba con los socios de Aciel y de la Bolsa de Comercio, con los socialistas conservadores y los conservadores de la infamia, con los exquisitos del Jockey Club, del Círculo de Armas, con Ascua Sur y las demás agrupaciones de conciencias muertas, con las numerosas instituciones, frentes y agrupaciones gorilas que piden nuestra sangre, con Gainza Paz, el almirante Rojas, el Dr. Vicchi, el brioso Toranzo Montero. Todas esas fuerzas son virulentamente enemigas de la Revolución Cubana, a la que odian tanto como el "régimen depuesto": esas cosas no ocurren por casualidad, y nuestra masa no vive en la luna.
¿Hay algún personaje
en la Argentina que logra, como Fidel Castro, que todas las cabezas
del privilegio se unan para acusarlo de demagogo, comunista, totalitario,
chusma, perjuro, punguista, motonetista, barba azul, asesino, incendiario,
anti Cristo y otras lindezas semejantes, y contra el cual piden
el cadalso, la bomba atómica o la muerte a manos de los "marines"
yanquis? Creo recordar que sí. Y me resulta muy difícil entender
cómo pueden indignarnos la difamación contra la versión pampeana
del monstruo y quedarnos mudos cuando la víctima es la versión tropical.
-Hubo quien no repudió
la reciente invasión a Cuba alegando que al no abrir juicio cumplía
con la "tercera posición".
-Con quien cumplió fue con su propia cobardía. A cambio de la riqueza que se llevan los yanquis nos dejan su histeria anticomunista que contagia a ciertos "dirigentes". En el país reina un clima de terrorismo ideológico: ya no basta con no ser comunista; hay que demostrarle a la reacción que se es anticomunista. Y se llega a emplear el mismo lenguaje de nuestros enemigos: en lugar de dar apoyo total, solidaridad sin retaceos a Cuba avasallada, se agregan condenas al "imperialismo soviético", lo cual equivale a aceptar las premisas del imperialismo agresor, que califica de crimen la negación de sus ansias hegemónicas y el derecho a elegir las formas de gobierno y los amigos que a cada país americano le resulten más convenientes.
-Con quien cumplió fue con su propia cobardía. A cambio de la riqueza que se llevan los yanquis nos dejan su histeria anticomunista que contagia a ciertos "dirigentes". En el país reina un clima de terrorismo ideológico: ya no basta con no ser comunista; hay que demostrarle a la reacción que se es anticomunista. Y se llega a emplear el mismo lenguaje de nuestros enemigos: en lugar de dar apoyo total, solidaridad sin retaceos a Cuba avasallada, se agregan condenas al "imperialismo soviético", lo cual equivale a aceptar las premisas del imperialismo agresor, que califica de crimen la negación de sus ansias hegemónicas y el derecho a elegir las formas de gobierno y los amigos que a cada país americano le resulten más convenientes.
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Juan Pablo Feinmann - John William Cooke: El ideólogo de la izquierda peronista. |
La tercera posición
es, precisamente, todo lo contrario. Significa no tener compromisos
con los bloques mundiales, estar en libertad de tomar las decisiones
más convenientes a los intereses nacionales. Significa tener criterio
propio para apreciar cada hecho y cada actitud: no tenemos obligación
de encontrar que cada cosa del señor Kruschev es perfecta o malvada;
ni de estar de antemano en pro o en contra del bloque capitalista.
En otras palabras, en cada momento y circunstancia nuestro tercerismo
consiste en opinar libremente, no sumarnos al coro de los que ven
en Estados Unidos la potencia rectora. A pesar de que nuestro gobierno
tuvo que maniobrar solo, en un mundo hostil, en lo fundamental jamás
se apartó de su independencia: no suscribimos el pacto de Caracas
que establecía el peligro del "comunismo internacional" para así
consumar el crimen contra Guatemala orquestado por Foster Dulles
y otras bestias de la "Guerra Fría"; no firmamos los Acuerdos de
Bretton Woods (Fondo Monetario Internacional, Banco de Reconstrucción
y Fomento); no nos atamos por pactos militares bilaterales, etc.
Nada de eso subsistió; las primeras medidas de la dictadura militar
fueron adherirse a Bretton Woods, y hoy el FMI dirige nuestra política
económica, y revocan por decreto el voto de Caracas; siguieron los
pactos militares, los acuerdos sobre el Atlántico Sur, etc. Hoy
somos un apéndice del imperialismo, lo que requirió modificar totalmente
la política internacional fijada por el peronismo. El tercerismo
fue una forma de no ser absorbidos por el imperialismo yanqui: en
ningún caso puede ser excusa para plegarnos a su estrategia de guerra
fría y para gritar junto con los derviches de la guerra contra los
pueblos que han adoptado el socialismo. Es lo que hacen los terceristas
como India, Yugoslavia, Egipto, etc., que no han vacilado en apoyar
fervorosamente a Cuba y que no ven al mundo como una división tajante
donde los "buenos" son las potencias occidentales. Es una posición
para encarar los problemas, no para eludirlos. En el caso de un
país hermano sometido a persecuciones de toda índole por el imperialismo,
no ser terminantes, escatimar el apoyo, es renegar del tercerismo
y apoyar al imperialismo. Así como hay farsantes que son antiimperialistas
cuando las causas son lejanas y cipayos en las cuestiones argentinas,
igualmente hay farsantes que gritan contra el imperialismo aquí
y se suman a sus consignas en el orden mundial; estos últimos son
los más peligrosos. La posición consecuente de un antiimperialista
es desprenderse de los falsos esquemas como "Occidente y Oriente",
"Mundo libre y mundo comunista" y demás zonceras. Hay que estar
con los argelinos, que son musulmanes, con los kenyanos, que son
mau-mau, con los laosianos, que son budistas, y con los cubanos,
que son barbudos. Y decirlo claramente y ayudarlos todo lo que se
pueda y tener la valentía de despreciar las voces que se alzarán
para acusarnos de comunistas, trotskistas, criptomarxistas, camaradas
de ruta, idiotas útiles, filocomunistas, infanto-comunistas, etc.
-¿Existe algún pronunciamiento de Perón con respecto a la Revolución
Cubana?
-¿Cómo cree usted que Perón podía desentenderse de un problema fundamental? Cuando dijo que la Revolución Cubana "tiene nuestro mismo signo", enunció una fórmula exacta que indica la común raíz antiimperialista y de justicia social. Si Cuba ha elegido formas más radicales, ese es un derecho que ningún antiimperialista le puede negar; por otra parte, los procedimientos de 1945 tampoco sirven ahora para nosotros, y nuestro programa, según lo ha dicho repetidamente el propio Perón es de "revolución social", que salvo para los que viven en el limbo sólo se puede cumplir socializando grandes porciones de la economía y buscando las formas de transformación profunda y total que correspondan a nuestra realidad nacional.
-¿Cómo cree usted que Perón podía desentenderse de un problema fundamental? Cuando dijo que la Revolución Cubana "tiene nuestro mismo signo", enunció una fórmula exacta que indica la común raíz antiimperialista y de justicia social. Si Cuba ha elegido formas más radicales, ese es un derecho que ningún antiimperialista le puede negar; por otra parte, los procedimientos de 1945 tampoco sirven ahora para nosotros, y nuestro programa, según lo ha dicho repetidamente el propio Perón es de "revolución social", que salvo para los que viven en el limbo sólo se puede cumplir socializando grandes porciones de la economía y buscando las formas de transformación profunda y total que correspondan a nuestra realidad nacional.
Los quisieron matar de hambre, dejarlos sin petróleo, dejarlos sin
vender el azúcar, que es su única fuente de divisas, atemorizarlos,
agredirlos, quemarles los cañaverales; etc., el cipayaje estaba
feliz porque serían castigados los "desplantes", la insolencia frente
al coloso. El mundo socialista les permitió salir de esa ruina a
que estaban condenados, y he aquí que ciertos "antiimperialistas"
resuelven que Cuba debió dejarse morir de hambre, o llamar a los
embajadores norteamericanos para que la vuelvan a gobernar, para
que no sufra la "democracia" y puedan seguir tranquilos Somoza,
Ydígoras, Frondizi, Prado y demás paladines de la cruzada anticomunista.
Todos regímenes democráticos que no podrán hacer lo que hace Fidel
Castro: darle un fusil o una ametralladora a cada obrero, a cada
campesino, a cada pobre.
En un documento del año pasado el general Perón indicó que el Movimiento
debía apoyar todos los movimientos de liberación nacional, como
Egipto, Argelia, Cuba, etc. Eso se ha respetado siempre, aunque
ciertos sordos no han cumplido estas instrucciones ni las han transmitido
a la masa. Y en una carta dice: "Yo sé bien lo que son las sanciones
económicas. En 1948 nos las aplicaron intensamente impidiendo la
provisión de todo material petrolífero y dejando sin efecto la compra
comprometida para nuestra producción de lino que, en ese momento,
representaba más del sesenta por ciento de la producción mundial.
Como en el caso de Cuba, fue la Unión Soviética la que nos sacó
del apuro comprando el lino y ofreciéndonos material petrolífero".
Tal vez deberíamos haber dejado que se pudriera el lino.
-¿Y no cree que también influya la Iglesia?
-La creencia religiosa es una cuestión del fuero espiritual y como tal respetable. Pero cuando algunos sacerdotes opinan de política entonces no puede invocarse para ellos el privilegio de que se les respete como cuando desempeñan sus funciones espirituales: deben ser enjuiciados de acuerdo con sus actos y posiciones políticas. Si se les hiciese caso en materia política, América no se hubiese independizado de España, o, tomando otra etapa posterior, en México reinarían los descendientes del emperador Maximiliano, Cuba sería colonia española. Si se les otorgase imperio en materia política, nosotros nos debíamos haber puesto en 1955 contra Perón, como ellos querían; entonces conspiraron con los enemigos del pueblo, como ahora lo hacen en Cuba.
Durante seis años nuestros compañeros han ido a la cárcel, han sufrido torturas, han sido echados del trabajo, han sido fusilados, sin que los altos dignatarios de la Iglesia hiciesen más que algunos inocuos llamamientos a la paz general, uniendo a verdugos y victimados como si las culpas fuesen comunes; cuando discriminaron, fue para atacar al "régimen depuesto" y para condenar la rebeldía de nuestra masa. No he leído la pastoral que condene a los asesinos de la "operación masacre". No he sabido de ninguna epístola incandescente denunciando a los sicarios uniformados que aplicaban suplicios a la gente trabajadora. Pero basta que el señor Frondizi justifique la represión como defensa de "los altos valores del espíritu", para que entonces sí se conmuevan esos duros corazones episcopales. En cambio, están muy preocupados y tristes porque en Cuba hay un gobierno revolucionario. ¿Por qué no dijeron nada cuando murieron 20.000 luchando contra el gobierno que mantenían los yanquis, cuando Nixon abrazaba a Batista y lo colmaba de elogios? ¿Por qué no se preocupan por Angola, donde las fuerzas "occidentales" mantienen la esclavitud aplicando la tortura? ¿O de Argelia, que ha movido la indignación de muchos católicos franceses por el sadismo de las tropas coloniales, cuyas técnicas aprenden nuestros jefes militares? ¿Les parece que hay poco dolor en el mundo y en América, como para que se dediquen al único país donde el pueblo se siente libre?
-¿Usted rechaza, por lo tanto, la tesis de que el peronismo es un freno contra el avance del comunismo?
-Una cosa es que nosotros tengamos una visión de las cosas argentinas
que difiere de la del Partido Comunista y tratemos de mantener la
adhesión de las masas trabajadoras; otra muy diversa unirnos al
fanatismo regimentado que ve a los comunistas como criminales y
a los países socialistas como enemigos del género humano. Esto es
renunciar a la facultad de raciocinio y aceptar que el bando imperialista
piense por nosotros. No necesito ser comunista para considerar que
el principal responsable de la Guerra Fría es el imperialismo occidental,
ni para comprender que el enemigo más grande que hoy tiene el género
humano es la brutal plutocracia norteamericana.
En el orden nacional la manera de mantener nuestro prestigio en la masa no es actuando como ayudantes de los pastores para que el rebaño no se ponga arisco, sino ofreciendo soluciones revolucionarias a los problemas reales. Los que están en la jugada de presentarnos como defensores del orden contra el comunismo desnaturalizan la esencia del peronismo. Y, además, cometen una estupidez. Salvo para los energúmenos que ven conspiraciones bolcheviques en cada lucha popular, el comunismo avanza porque hay razones económico-sociales que así lo determinan. Esas razones no desaparecerán y se trata de ver quiénes darán las soluciones. Los que piensan en "conciliaciones" entre las clases o en paternalismos equilibristas están al margen del tiempo, como los que hablan de corregir los "abusos" del capitalismo. Pero lo que quieran dar soluciones, los que como nosotros aspiran a mantener su vigencia como movimiento de masas, tienen que ir al fondo de los problemas. No es posible enunciar aquí todas las cosas que debemos hacer, pero para terminar con el drama argentino hay algunas que son ineludibles, como por ejemplo: dejar sin efecto convenios petrolíferos, eléctricos, etc.; denunciar tratados militares y compromisos belicistas; expropiar las instalaciones petrolíferas y demás bienes de los monopolios; expropiar a la oligarquía latifundista y a los grandes empresarios industriales: expropiar los bancos, puertos, servicios públicos; socializar grandes ramas de producción, hacer una reforma agraria que respete las características de nuestro agro pero que elimine muchas de las formas empresarias de explotación; planificar la economía en escala nacional; nacionalizar la gran industria pesada; controlar los sectores de la economía que deban mantenerse bajo el régimen de la propiedad privada, etc., etc. Eso significa terminar con la democracia capitalista y sustituirla por nuevas estructuras que reflejen el predominio de las fuerzas del progreso, dirigidas por el proletariado. Es decir, que estaremos vulnerando el "derecho" de la libre empresa, de la propiedad y otros valores igualmente sacros: en otras palabras, seremos "comunistas". Los factores de poder y la oligarquía en su conjunto nos consideran, desde ya, comunistas, porque nuestro triunfo implica el advenimiento de las masas, que exigirán soluciones y las impondrán. Como dijo Perón: "Las masas avanzarán con sus dirigentes a la cabeza o con la cabeza de sus dirigentes". Nosotros lo sabemos y la reacción también lo sabe. Así que los que se hacen los "ranas" no engañan a nadie, y menos a la oligarquía, que tiene sensibilidad de sobra cuando se trata de que no le toquen sus privilegios. Los que quieren desempeñar el papel de "defensores del orden" harán el deleite de los monseñores y de los espadones de moda, sirviendo de preservativos por poco tiempo. O impulsamos el avance de las masas -y entonces somos peligrosos y nos llamarán comunistas- o tratamos de frenarlas, y entonces ayudamos a sembrar la confusión durante un tiempo y luego nos barrerán como a la demás resaca del orden caduco ocupando el Partido Comunista o quien sea la dirección que hemos desertado.
-¿Qué piensa de la unidad de las fuerzas populares?
-La unidad es indispensable y será un paso previo al triunfo popular. Lo principal es para qué hacemos la unidad, cuáles son los objetivos cercanos (como, por ejemplo, las elecciones) y cuáles los grandes objetivos. Unidad para simple usufructo politiquero, no. Sí, en cambio, para dar las grandes batallas por la soberanía nacional y la revolución social. En la lucha contra el régimen, es como llegaremos más pronto a la unidad, forjada en la acción; dentro del régimen nos esperan sólo frustraciones y derrotas; y pequeños triunfos que serán desastres.
Página/12, 16/02/06
-¿Y no cree que también influya la Iglesia?
-La creencia religiosa es una cuestión del fuero espiritual y como tal respetable. Pero cuando algunos sacerdotes opinan de política entonces no puede invocarse para ellos el privilegio de que se les respete como cuando desempeñan sus funciones espirituales: deben ser enjuiciados de acuerdo con sus actos y posiciones políticas. Si se les hiciese caso en materia política, América no se hubiese independizado de España, o, tomando otra etapa posterior, en México reinarían los descendientes del emperador Maximiliano, Cuba sería colonia española. Si se les otorgase imperio en materia política, nosotros nos debíamos haber puesto en 1955 contra Perón, como ellos querían; entonces conspiraron con los enemigos del pueblo, como ahora lo hacen en Cuba.
Durante seis años nuestros compañeros han ido a la cárcel, han sufrido torturas, han sido echados del trabajo, han sido fusilados, sin que los altos dignatarios de la Iglesia hiciesen más que algunos inocuos llamamientos a la paz general, uniendo a verdugos y victimados como si las culpas fuesen comunes; cuando discriminaron, fue para atacar al "régimen depuesto" y para condenar la rebeldía de nuestra masa. No he leído la pastoral que condene a los asesinos de la "operación masacre". No he sabido de ninguna epístola incandescente denunciando a los sicarios uniformados que aplicaban suplicios a la gente trabajadora. Pero basta que el señor Frondizi justifique la represión como defensa de "los altos valores del espíritu", para que entonces sí se conmuevan esos duros corazones episcopales. En cambio, están muy preocupados y tristes porque en Cuba hay un gobierno revolucionario. ¿Por qué no dijeron nada cuando murieron 20.000 luchando contra el gobierno que mantenían los yanquis, cuando Nixon abrazaba a Batista y lo colmaba de elogios? ¿Por qué no se preocupan por Angola, donde las fuerzas "occidentales" mantienen la esclavitud aplicando la tortura? ¿O de Argelia, que ha movido la indignación de muchos católicos franceses por el sadismo de las tropas coloniales, cuyas técnicas aprenden nuestros jefes militares? ¿Les parece que hay poco dolor en el mundo y en América, como para que se dediquen al único país donde el pueblo se siente libre?
-¿Usted rechaza, por lo tanto, la tesis de que el peronismo es un freno contra el avance del comunismo?
En el orden nacional la manera de mantener nuestro prestigio en la masa no es actuando como ayudantes de los pastores para que el rebaño no se ponga arisco, sino ofreciendo soluciones revolucionarias a los problemas reales. Los que están en la jugada de presentarnos como defensores del orden contra el comunismo desnaturalizan la esencia del peronismo. Y, además, cometen una estupidez. Salvo para los energúmenos que ven conspiraciones bolcheviques en cada lucha popular, el comunismo avanza porque hay razones económico-sociales que así lo determinan. Esas razones no desaparecerán y se trata de ver quiénes darán las soluciones. Los que piensan en "conciliaciones" entre las clases o en paternalismos equilibristas están al margen del tiempo, como los que hablan de corregir los "abusos" del capitalismo. Pero lo que quieran dar soluciones, los que como nosotros aspiran a mantener su vigencia como movimiento de masas, tienen que ir al fondo de los problemas. No es posible enunciar aquí todas las cosas que debemos hacer, pero para terminar con el drama argentino hay algunas que son ineludibles, como por ejemplo: dejar sin efecto convenios petrolíferos, eléctricos, etc.; denunciar tratados militares y compromisos belicistas; expropiar las instalaciones petrolíferas y demás bienes de los monopolios; expropiar a la oligarquía latifundista y a los grandes empresarios industriales: expropiar los bancos, puertos, servicios públicos; socializar grandes ramas de producción, hacer una reforma agraria que respete las características de nuestro agro pero que elimine muchas de las formas empresarias de explotación; planificar la economía en escala nacional; nacionalizar la gran industria pesada; controlar los sectores de la economía que deban mantenerse bajo el régimen de la propiedad privada, etc., etc. Eso significa terminar con la democracia capitalista y sustituirla por nuevas estructuras que reflejen el predominio de las fuerzas del progreso, dirigidas por el proletariado. Es decir, que estaremos vulnerando el "derecho" de la libre empresa, de la propiedad y otros valores igualmente sacros: en otras palabras, seremos "comunistas". Los factores de poder y la oligarquía en su conjunto nos consideran, desde ya, comunistas, porque nuestro triunfo implica el advenimiento de las masas, que exigirán soluciones y las impondrán. Como dijo Perón: "Las masas avanzarán con sus dirigentes a la cabeza o con la cabeza de sus dirigentes". Nosotros lo sabemos y la reacción también lo sabe. Así que los que se hacen los "ranas" no engañan a nadie, y menos a la oligarquía, que tiene sensibilidad de sobra cuando se trata de que no le toquen sus privilegios. Los que quieren desempeñar el papel de "defensores del orden" harán el deleite de los monseñores y de los espadones de moda, sirviendo de preservativos por poco tiempo. O impulsamos el avance de las masas -y entonces somos peligrosos y nos llamarán comunistas- o tratamos de frenarlas, y entonces ayudamos a sembrar la confusión durante un tiempo y luego nos barrerán como a la demás resaca del orden caduco ocupando el Partido Comunista o quien sea la dirección que hemos desertado.
-¿Qué piensa de la unidad de las fuerzas populares?
-La unidad es indispensable y será un paso previo al triunfo popular. Lo principal es para qué hacemos la unidad, cuáles son los objetivos cercanos (como, por ejemplo, las elecciones) y cuáles los grandes objetivos. Unidad para simple usufructo politiquero, no. Sí, en cambio, para dar las grandes batallas por la soberanía nacional y la revolución social. En la lucha contra el régimen, es como llegaremos más pronto a la unidad, forjada en la acción; dentro del régimen nos esperan sólo frustraciones y derrotas; y pequeños triunfos que serán desastres.
Página/12, 16/02/06
Gentileza Blog El ortiva
jueves, 15 de agosto de 2013
Aprendamos de EL...
Tenemos que pensar compañeros ! sugiero ENCUENTRO BLOGERO URGENTE! nada es casual, (buen blog!) x lo que falta y por lo que bendra... abrazo a todos los compañeros blogeros!! Nestor vive!
Miércoles, 14 de Agosto de 2013
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La Presidenta convocó a todos los sectores a discutir qué modelo de país se propone
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La jefa de Estado agradeció a los alumnos de escuelas agropecuarias y a los gobernadores de distintas partes del país presentes en el acto en Tecnópolis, al tiempo que reflexionó: "Algunos nos hablan de futuro y yo les digo que el futuro está acá presente con todos estos jóvenes; si esto no es futuro, ¿el futuro dónde está?". En ese sentido, agregó: "Hablo de futuro porque tenemos atrás 10 años de gestión".
La cobertura mediática de las PASO
La Mandataria analizó la cobertura que algunos medios de comunicación realizaron sobre el resultado de las elecciones Primarias Abiertas del pasado domingo. Al respecto, destacó que, contrariamente a lo ocurrido en otras oportunidades, no circularon noticias sobre el resultado electoral en la Antártida Argentina. "¿Se acuerdan que siempre lo pasaban primero porque no ganábamos en la Antártida? Ayer me enteré de que habíamos ganado. Eso es el ocultamiento permanente", afirmó.
También recordó que en la comunidad La Primavera, del pueblo originario Qom, ubicada en la provincia de Formosa, el Frente para la Victoria se impuso con el 66% de los votos. "En los diarios y los medios parecía que en Formosa no queríamos a los Qom y ellos se pronunciaron", remarcó, para agregar: "Ahí te das cuenta cómo distorsionan". "En la vida hay que elegir, y en la política no hay que mentir más", remarcó.
"Soy Presidenta, pero por sobre todas las cosas, soy una militante política que tiene la obligación de informarle a todo el pueblo", afirmó Cristina Fernández.
En ese marco, la Jefa de Estado pidió mantener "la fuerza y la templanza" porque "los intereses que hoy enfrenta este proyecto no van con nombre y apellido en las listas, tienen gerentes en las listas". "Y hay temas estructurales que se están jugando, acá están las cosas fundamentales que han permitido que millones recuperaran el trabajo", advirtió.
Sostener la política de desendeudamiento
En otro orden, la Presidenta advirtió que en los medios de comunicación proliferan testimonios de quienes sostienen que el país debe aprovechar la existencia de "dinero barato" en el mercado financiero mundial. Ante ello, inquirió: "¿Endeudarnos para que? Si es para hacer una obra pública, fantástico, eso le sirve al país porque es para capitalizar, ¿o es el endeudamiento del roll over?" Recordó, entonces, que cada vez que el país financia sus vencimientos de deuda con nuevos empréstitos, termina pagando comisiones a los bancos, los verdaderos ganadores de ese tipo de políticas.
También descalificó a quienes propugnan llevar a cabo una devaluación del peso con el eufemismo de "tocar el tipo de cambio": "¿Sabés donde se va tu salario cuando devalúan?", preguntó la Presidenta y señaló que la frase "gobernar con metas de inflación" es el equivalente a "ponerle un cepo a los salarios, porque sostienen como base que el aumento salarial es inflacionario".
"Que vengan los bancos, la UIA y la CGT, pero para discutir las cosas que tengamos que discutir en serio, con todos en la mesa, porque cuando se toma una medida en la economía, ésta termina repercutiendo en todos los sectores", pidió la Primera Mandataria.
La Jefa de Estado convocó también a "profundizar las bases del modelo de la industrialización, de la Educación universitaria, de la política de inversión en Ciencia y Tecnología, de la administración de los recursos de los trabajadores para que vuelvan al consumo y reactiven la economía". "Tenemos que discutir en serio un modelo de país", señaló.
Asmismo, advirtió que "hay pequeños grupos de interés que la crisis nunca los toca y que siempre quieren más". "Nos acusan a nosotros de querer ir por todo, pero los que quieren ir por todos son ellos", señaló Cristina Fernández. En ese marco, recordó que "a los pocos días de ganar las elecciones presidenciales, en una corrida bancaria se llevaron 5 mil millones porque me querían obligar a devaluar".
Más tarde, la Presidenta manifestó: "Yo no soy eterna ni lo quiero ser, pero las políticas económicas que han permitido estas cosas que hemos hecho tampoco son eternas, se pueden cambiar".
Redoblar esfuerzos de cara a las elecciones legislativas de octubre
La Presidenta de la Nación sostuvo que en el debate sobre las políticas públicas "son muchas cosas las que están en juego". Por eso, convocó a redoblar esfuerzos para sostener las política de inclusión impulsadas desde el Gobierno nacional. En ese marco, felicitó a los gobernadores que obtuvieron resultados positivos en las PASO, y "a los que no llegaron" les expresó: "Vamos a llegar el 27 de octubre, porque estamos convencidos que a este país no lo detiene nada, y para tener futuro tenemos que profundizar estas políticas".
"Fuerza, porque esto se sostiene con coraje, con convicciones, con militancia, con perseverancia y con honestidad intelectual, porque somos lo que somos, no mentimos, no nos disfrazamos, no engañamos", manifestó.
"Queremos discutir con los verdaderos actores económicos, no con el banco de suplentes; quiero los titulares para discutir, este no es un partido para suplentes, es un partido para titulares", concluyó.
El Programa Agrovalor
En esta iniciativa confluyen el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial y el Plan Estratégico de Formación de Ingenieros con el objetivo de crear un puente entre la formación universitaria y las experiencias de agregado de valor en el campo de la producción agropecuaria. "Con Agrovalor no solamente estamos entregando vehículos, sino que estamos entregando 700 becas anuales para todos los jóvenes que quieran estudiar ingeniería en alimentos para dar valor agregado a nuestros productos y a nuestra producción primaria", señaló Cristina Fernández.
El Programa Agrovalor propone a las universidades la creación de Unidades Productivas de Innovación Agropecuaria y Agregado de Valor (UPIAAV), destinadas a la enseñanza, la investigación, la extensión, la vinculación tecnológica y los servicios, para generar emprendimientos que sirvan como modelos de referencia.
Para crear estas unidades productivas, las casas de altos estudios nacionales podrán asociarse con otros organismos del Estado nacional, provinciales y/o municipales; con universidades privadas, empresas, productores individuales u organizados en cooperativas u otro tipo de asociaciones.
En la etapa inicial del Programa Agrovalor, se prevé la puesta en marcha de más veinte unidades productivas en todo el país, con una inversión de 40 millones de pesos aportados por los ministerios de Educación y de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Además, en el mismo acto se realizó el lanzamiento del voluntariado universitario, para fomentar el trabajo conjunto de cátedras universitarias y la producción, relacionados con la energía, ciencia y tecnologías. También, se entregaron 23 mini buses a los gobernadores para distintos escuelas agrarias de sus provincias.
El acto se realizó en las instalaciones de la megamuestra de Tecnópolis, emplazada en la localidad bonaerense de Villa Martelli, y junto a la Presidenta estuvieron presentes los ministros de Agricultura, Norberto Yauhar; de Educación, Alberto Sileoni- cuyas carteras ejecutarán el programa que se puso en marcha hoy-; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; los ministros de Salud, Juan Manzur; de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; el canciller Héctor Timerman; y el candidato a diputado nacional por el FPV, Martín Insaurralde.
Por otra parte, estuvo presente el titular de la Cámara de Diputados, Julián Dominguez; la presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich; los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli y de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; de Entre Ríos, Sergio Urribarri; de Chubut, Martín Buzzi; de La Rioja, Luis Beder Herrera; de Mendoza, Francisco Pérez; de Formosa, Gildo Insfrán; de Salta, Juan Manuel Urtubey; de Chaco, Jorge Capitanich; de Catamarca, Lucía Corpacci; de Río Negro, Alberto Wertilneck; y de Tucumán, José Alperovich.
Hablo la Jefa.
martes, 9 de julio de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
No murio impune ! gracias Nestor!!!
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados
los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.
(Mario Benedetti)
vengan todos
los inocentes
los damnificados
los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.
(Mario Benedetti)
viernes, 10 de mayo de 2013
LT22 Radio "La Colifata"(Carlos Larrondo-2007)(EtnilumidadHD-2011)
Recordando a nuestro querido Horacio Surur... alias Tanguito para los amigos... donde estas??....
Gracias Mnu chao !!
Gracias Mnu chao !!
miércoles, 8 de mayo de 2013
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"Y tu amor es una vieja medalla" de Luis Alberto Spinetta.
| Las luces del alma sin muros y sin sed habran de encontrarce al final otra vez ... el oro y la muerte cambiaron tu querer trocaron tu risa por temor amaste y dormiste y el sol se alejo y tu amor es una vieja medalla y tu amor luna en la nada y tu amor es una vieja medalla y tu amor pues yo lo encontrare... Luis Alberto Spinetta. |
Libros ,musica, films preferidos...
- "Wes Montgomery"
- "Deke Ellington"
- "Pescado Ravioso"
- " Manal "
- " El beso de la mujer araña"
- " El vientre del arquitecto"
- " Trainspoting"
- "Habla Fidel " de Gianni Mina.
- "Santa Evita" de Eloy Martinez.
- "Recuerdo de la muerte" de Miguel Bonasso.
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